Cuota alimentaria: casos reales, soluciones legales y errores que evitar
En González Mucilli Abogados recibimos el caso de una mujer preocupada por el incumplimiento del padre de su hija, quien llevaba más de seis meses sin pagar la cuota alimentaria.
Ella no estaba del todo convencida de iniciar acciones legales. Sus amigas le habían dicho que “no vale la pena, porque nunca pasa nada”. Sin embargo, le explicamos una verdad esencial:
Lo peor que se puede hacer es no hacer nada.
La cuota alimentaria: un derecho de los hijos
La cuota alimentaria no es una concesión del progenitor, sino un derecho del hijo o hija, reconocido y protegido por la ley. Los padres tienen la obligación de contribuir proporcionalmente al sostenimiento, educación y cuidado de sus hijos, y su incumplimiento genera consecuencias legales directas.
Las acciones legales
En este caso, existía una cuota fijada judicialmente en un porcentaje del salario del padre. Siguiendo el procedimiento legal:
Lo emplazamos formalmente al cumplimiento del pago, otorgándole el plazo previsto por la normativa.
Frente a su persistente incumplimiento, solicitamos la retención directa de haberes, medida que ordena al empleador descontar el monto correspondiente del sueldo y transferirlo a favor del hijo.
De esta manera, se garantizó el cumplimiento efectivo de la obligación sin depender de la voluntad del deudor.
Lo que aprendemos de este caso
- Reclamar no es pelear, es hacer valer un derecho.
- El sistema funciona cuando se acciona correctamente y con fundamentos jurídicos claros.
- Los hijos no pueden ni deben ser rehenes del incumplimiento de un progenitor.
Deuda por alimentos: cómo regularizarla y evitar sanciones judiciales
En González Mucilli Abogados recibimos la consulta de un padre que acumulaba una deuda de cuota alimentaria. Durante varios meses no había podido cumplir con su obligación porque había perdido su trabajo. Al conseguir un nuevo empleo, decidió hacer lo correcto: regularizar su situación y ponerse al día.
La importancia de asumir la deuda
El primer paso que recomendamos fue no evadir el problema, sino enfrentarlo de manera responsable y dentro del marco legal. La ley no busca castigar al progenitor que atraviesa dificultades reales, sino garantizar los derechos del menor y fomentar soluciones concretas y equitativas.
Las herramientas legales disponibles
- Ofrecer un plan de pagos, de acuerdo con las posibilidades económicas del deudor, presentado ante el juzgado y distribuido en cuotas mensuales razonables hasta cancelar el total adeudado.
- Solicitar la apertura de una cuenta judicial, donde el padre puede depositar los importes correspondientes a la deuda y a la cuota corriente, asegurando transparencia y cumplimiento verificable.
Estas medidas evitan sanciones como la inscripción en el registro de deudores alimentarios, el embargo o incluso restricciones para circular o salir del país.
Lo que aprendemos de este caso
Frente a las deudas, lo mejor es asumirlas. No actuar solo agrava el problema y genera consecuencias jurídicas más severas. La clave está en demostrar voluntad de cumplimiento y buscar asistencia legal para presentar una propuesta seria y documentada ante el tribunal.